viernes, 26 de agosto de 2022

LA ANTÁRTIDA

Estoy desierto, más frío que nunca,

deshecho en bloques de hielo,

lleno de vida y rodeado de muerte.

Náufrago al borde del mundo, al extremo y con riesgo de vivir.

Pasa que lo que no te deja pensar es lo que te hace reír y lo que no,

es lo que te hace llorar de emoción.

La fiebre es el origen de lo majestuoso y lo atroz,

es el filo del precipicio hacia el olvido,

una escalada en potencia cuando hay derrumbe,

montañas y riscos hacia lo memorable,

tomar el riesgo de volver a caer es la virtud en sí misma.

Lo inhóspito, un ambiente árido con témpanos en los ojos y yagas en los dientes,

acecha y muerde sin piedad.

El deshielo gotea en la mollera del planeta,

la herencia escurre por los dedos.

Hay ríos en los cielos y su reflejo en los lagos,

hay estrellas en los mares y auroras voraces,

Aquí el limbo es real, yace entre la disidencia y la indolencia,

bajo la reactividad y sobre la pasividad,

estoy donde se presume la veracidad de lo natural,

la brutalidad de lo esencial, lo banal de lo universal,

es verdad,

que como sea que llegue la muerte, en brutalidad o tranquilidad,

al universo no le importa que esto rime o que alguien muera.

Hay peligro en todos lados,

abundan grietas por doquier,

su recorrido remarca la desolación y la hostilidad del suelo delgado.

Un peñasco, un islote y son cien años de soledad en compañía de los glaciares,

a miles de kilómetros de la empatía, del tacto humano.

Sólo al alcance un teléfono vacío, no hay señal.

La Antártida, el imperio con más territorios conquistados en el mundo.

 

-Ulises García.

jueves, 17 de marzo de 2022

VERDADES DE UN FARSANTE


En principio... - comienza el farsante-.
Yo, comienzo a escucharle.

Tu esfuerzo será recompensado - dictamina el farsante-.
Yo pienso, no siempre es así, al menos es para pensarse,
no pasa con los que se funden en cansancio hasta muy tarde,
no suele suceder con los infortunios por orgullo de los incansables,
es importante el esfuerzo, pero más importante que eso, dejar de romantizarle.

Tienes que ser exitoso - asevera el farsante-.
Yo pienso, hay días sosos aunque también gloriosos, hay que relajarse,
el éxito es subjetivo y su objetivo no es presionarte,
generar serenidad ya es un éxito, eso es prioridad y mantenerla, un arte,
dejar de tener éxito por ser exitoso, simplemente, no lo vale.

Si él pudo, ¿por qué tú no? - predica el farsante-.
Yo pienso, no se trata de mérito o de turno, es sólo que no hay chance,
es difícil entender, pero la minoría es la que tiene mayor alcance,
en realidad, fuera del privilegio, el resto carece de oportunidades, pasa hambre y
cuando la sociedad se dio cuenta de esto, ya era demasiado tarde.

¿El farsante seré yo? ¿Lo era? ¿Lo soy?
Trato de no sobrepensarle para evitar encerrarme en la cárcel de mi mente rumiante, darle vueltas o parar lo imparable, cuestionable, la farsa del mundo que gira pero no se mueve, consciencias humeantes, sin llama encendida, carentes de vida, farsantes.

Es algo que va más allá de la carne y la sangre, la esencia de lo inefable, es el trance de caer en el bucle del esfuerzo por humanizarnos, lo deshumanizante.

En fin - culminó el farsante-.

-Ulises García.

Incuestionamientos

Los signos tienen un sentido, Las preguntas un propósito, Las dudas un misterio, Los adivinos un secreto. Hay que empezar a pensar y a cuest...