jueves, 17 de marzo de 2022

VERDADES DE UN FARSANTE


En principio... - comienza el farsante-.
Yo, comienzo a escucharle.

Tu esfuerzo será recompensado - dictamina el farsante-.
Yo pienso, no siempre es así, al menos es para pensarse,
no pasa con los que se funden en cansancio hasta muy tarde,
no suele suceder con los infortunios por orgullo de los incansables,
es importante el esfuerzo, pero más importante que eso, dejar de romantizarle.

Tienes que ser exitoso - asevera el farsante-.
Yo pienso, hay días sosos aunque también gloriosos, hay que relajarse,
el éxito es subjetivo y su objetivo no es presionarte,
generar serenidad ya es un éxito, eso es prioridad y mantenerla, un arte,
dejar de tener éxito por ser exitoso, simplemente, no lo vale.

Si él pudo, ¿por qué tú no? - predica el farsante-.
Yo pienso, no se trata de mérito o de turno, es sólo que no hay chance,
es difícil entender, pero la minoría es la que tiene mayor alcance,
en realidad, fuera del privilegio, el resto carece de oportunidades, pasa hambre y
cuando la sociedad se dio cuenta de esto, ya era demasiado tarde.

¿El farsante seré yo? ¿Lo era? ¿Lo soy?
Trato de no sobrepensarle para evitar encerrarme en la cárcel de mi mente rumiante, darle vueltas o parar lo imparable, cuestionable, la farsa del mundo que gira pero no se mueve, consciencias humeantes, sin llama encendida, carentes de vida, farsantes.

Es algo que va más allá de la carne y la sangre, la esencia de lo inefable, es el trance de caer en el bucle del esfuerzo por humanizarnos, lo deshumanizante.

En fin - culminó el farsante-.

-Ulises García.

Incuestionamientos

Los signos tienen un sentido, Las preguntas un propósito, Las dudas un misterio, Los adivinos un secreto. Hay que empezar a pensar y a cuest...