sábado, 13 de enero de 2024

Incuestionamientos

Los signos tienen un sentido,

Las preguntas un propósito,

Las dudas un misterio,

Los adivinos un secreto.


Hay que empezar a pensar y a cuestionar para encontrar la verdad detrás de la realidad. 

Pero el mensaje de la realidad se atañe más al hambre y a la sangre que a una interrogante. 

Por eso es más fácil mentirse que asirse a un porvenir difícil de concebir. 

Es decir, el estribo entre lo indigno y lo caro es lo disparejo entre el desperdicio del rico y el vicio del parco. 

Es claro, no hay similitud en el criterio o actitud entre alguien que solo puede comer latas de atún y alguien que se costea todo el menú.


Uno se puede cuestionar ciertas cosas habiendo cubierto sus necesidades. 

Dos que no tienen ni cubiertos para alimentarse no tienen oportunidad de cuestionar las desigualdades.

Solo las sufren hasta que las enfermedades o la sociedad los desintegran. 

Hay cosas incuestionables, no por inalcanzables o inconmensurables, sino porque son una puta mierda.


¿Por qué? ¿Por qué no?


Porque...

La incumbencia de la curiosidad es la imprudencia de la morbosidad.

Las insinuaciones en forma de cuestiones son clones de las afirmaciones.


Hay veces que es mejor no preguntar, por no querer saber, por no incomodar, por no insinuar, por no juzgar, por no caer en la mediocridad. 

A veces la ignorancia, incuestionablemente, nos sabe a felicidad. 


-Ulises García.

 

Incuestionamientos

Los signos tienen un sentido, Las preguntas un propósito, Las dudas un misterio, Los adivinos un secreto. Hay que empezar a pensar y a cuest...