sábado, 13 de enero de 2024

Incuestionamientos

Los signos tienen un sentido,

Las preguntas un propósito,

Las dudas un misterio,

Los adivinos un secreto.


Hay que empezar a pensar y a cuestionar para encontrar la verdad detrás de la realidad. 

Pero el mensaje de la realidad se atañe más al hambre y a la sangre que a una interrogante. 

Por eso es más fácil mentirse que asirse a un porvenir difícil de concebir. 

Es decir, el estribo entre lo indigno y lo caro es lo disparejo entre el desperdicio del rico y el vicio del parco. 

Es claro, no hay similitud en el criterio o actitud entre alguien que solo puede comer latas de atún y alguien que se costea todo el menú.


Uno se puede cuestionar ciertas cosas habiendo cubierto sus necesidades. 

Dos que no tienen ni cubiertos para alimentarse no tienen oportunidad de cuestionar las desigualdades.

Solo las sufren hasta que las enfermedades o la sociedad los desintegran. 

Hay cosas incuestionables, no por inalcanzables o inconmensurables, sino porque son una puta mierda.


¿Por qué? ¿Por qué no?


Porque...

La incumbencia de la curiosidad es la imprudencia de la morbosidad.

Las insinuaciones en forma de cuestiones son clones de las afirmaciones.


Hay veces que es mejor no preguntar, por no querer saber, por no incomodar, por no insinuar, por no juzgar, por no caer en la mediocridad. 

A veces la ignorancia, incuestionablemente, nos sabe a felicidad. 


-Ulises García.

 

viernes, 26 de agosto de 2022

LA ANTÁRTIDA

Estoy desierto, más frío que nunca,

deshecho en bloques de hielo,

lleno de vida y rodeado de muerte.

Náufrago al borde del mundo, al extremo y con riesgo de vivir.

Pasa que lo que no te deja pensar es lo que te hace reír y lo que no,

es lo que te hace llorar de emoción.

La fiebre es el origen de lo majestuoso y lo atroz,

es el filo del precipicio hacia el olvido,

una escalada en potencia cuando hay derrumbe,

montañas y riscos hacia lo memorable,

tomar el riesgo de volver a caer es la virtud en sí misma.

Lo inhóspito, un ambiente árido con témpanos en los ojos y yagas en los dientes,

acecha y muerde sin piedad.

El deshielo gotea en la mollera del planeta,

la herencia escurre por los dedos.

Hay ríos en los cielos y su reflejo en los lagos,

hay estrellas en los mares y auroras voraces,

Aquí el limbo es real, yace entre la disidencia y la indolencia,

bajo la reactividad y sobre la pasividad,

estoy donde se presume la veracidad de lo natural,

la brutalidad de lo esencial, lo banal de lo universal,

es verdad,

que como sea que llegue la muerte, en brutalidad o tranquilidad,

al universo no le importa que esto rime o que alguien muera.

Hay peligro en todos lados,

abundan grietas por doquier,

su recorrido remarca la desolación y la hostilidad del suelo delgado.

Un peñasco, un islote y son cien años de soledad en compañía de los glaciares,

a miles de kilómetros de la empatía, del tacto humano.

Sólo al alcance un teléfono vacío, no hay señal.

La Antártida, el imperio con más territorios conquistados en el mundo.

 

-Ulises García.

jueves, 17 de marzo de 2022

VERDADES DE UN FARSANTE


En principio... - comienza el farsante-.
Yo, comienzo a escucharle.

Tu esfuerzo será recompensado - dictamina el farsante-.
Yo pienso, no siempre es así, al menos es para pensarse,
no pasa con los que se funden en cansancio hasta muy tarde,
no suele suceder con los infortunios por orgullo de los incansables,
es importante el esfuerzo, pero más importante que eso, dejar de romantizarle.

Tienes que ser exitoso - asevera el farsante-.
Yo pienso, hay días sosos aunque también gloriosos, hay que relajarse,
el éxito es subjetivo y su objetivo no es presionarte,
generar serenidad ya es un éxito, eso es prioridad y mantenerla, un arte,
dejar de tener éxito por ser exitoso, simplemente, no lo vale.

Si él pudo, ¿por qué tú no? - predica el farsante-.
Yo pienso, no se trata de mérito o de turno, es sólo que no hay chance,
es difícil entender, pero la minoría es la que tiene mayor alcance,
en realidad, fuera del privilegio, el resto carece de oportunidades, pasa hambre y
cuando la sociedad se dio cuenta de esto, ya era demasiado tarde.

¿El farsante seré yo? ¿Lo era? ¿Lo soy?
Trato de no sobrepensarle para evitar encerrarme en la cárcel de mi mente rumiante, darle vueltas o parar lo imparable, cuestionable, la farsa del mundo que gira pero no se mueve, consciencias humeantes, sin llama encendida, carentes de vida, farsantes.

Es algo que va más allá de la carne y la sangre, la esencia de lo inefable, es el trance de caer en el bucle del esfuerzo por humanizarnos, lo deshumanizante.

En fin - culminó el farsante-.

-Ulises García.

viernes, 14 de mayo de 2021

El juicio

Se abre una carpeta entre pestañas, se cierra un delirio de persecución, un delito. Se atrapa.

En la averiguación previa se encuentran indicios de miedo en casquillos, cabellos arrancados de raíz, uñas entre molares, hojas desprendidas de un calendario y un amuleto partido por la mitad. No hay cuerpo. Se presenta denuncia. Procede.

El imputado se entrega. Los testigos le reconocen, hace tiempo que lo ven vagando por ahí, sin bozal, con correa, sin perro, desaliñado, sudando a raudales, con la misma ropa, con la misma cara, disperso, sin ofrecer ni aceptar contacto visual, comportándose excéntricamente, sin hablar con nadie, hablando con nadie. La sospecha es un atisbo, la duda lo obvio.

La investigación se orienta en torno a las pruebas, la evidencia se esclarece con la oscuridad y queda oculta tras la luz, una sombra sin origen, una voz sin tono que susurra una acusación. Se ordena prisión preventiva.

En la celda, tan propia, tan hogareña, se aísla, se mece de arriba abajo, voltea despavorido de izquierda a derecha, mira dentro de sí y el aire parece pesar, la saliva se ha vuelto concreto, los ojos en estiaje, la mente, un desierto plagado, el cuerpo, la cárcel.

En la audiencia, tan ajena, tan pública, el jurado se presenta portando una misma máscara, el abogado usa una bata blanca en vez de traje, el fiscal presume un reloj costoso que corre las manecillas a la inversa, el juez empuña una espada en lugar de martillo y viste una armadura a cambio de la toga. Comienza.

El interrogatorio en el diván, la discusión en silencios, los cargos de conciencia, la sala repleta, el estrado vacío, se emite el peritaje del alma, gritos desconsolados, la desaprobación de los miembros del jurado. Culmina.

Se dictamina el veredicto, culpa. Se determina la condena, insomnio. Es enjuiciado por un juez que juzga sin sentencia. La sociedad, el estado gana, el juicio, se pierde.

-Ulises García

viernes, 30 de abril de 2021

Deseo, del verbo desear

 

Deseo lo esencial y poco más que menos. Un calendario de lo cotidiano.

Deseo el día en sus fases; la parte del café, luego la de la cerveza y al último, la del té.

Deseo la semana en sus etapas; primero, la de la displicencia, después la de la resignación, seguido por la de la añoranza, luego, la de la ilusión, posteriormente la de la ligereza, tras esto, la de la festividad y por último, la de la flojera.

Deseo el mes en todas sus fracciones; la esperanzadora, la del postureo, la proveedora, la del anhelo.

Deseo el año en todas sus porciones; la de la expectativa, la de la premura, la del florecimiento, la de la inocencia, la del velo, la de la escisión, la de la fiebre, la del cántaro, la del hambre, la de la perseverancia, la de la premura, la del desenlace.

Deseo la vida en todas sus fechas; la germinación, la progresión y la extinción.

Deseo, del verbo vivir. 

 -Ulises García

 

martes, 11 de agosto de 2020

Ansiedad

 Palpitaciones de un corazón que ya no reconoce.

Pupila dilatada que se clava en una vida pasada.

Uñas en los dientes que tiemblan ante algo que no está presente.

Dedos que juegan con la barba que se siente foránea en esa cara.

 

Soledad tan cálida que enfría los días,

Entumece las noches y enmudece las encías.

Escalofrío diurno que abrasa la tranquilidad,

Paraliza sueños e inunda la lengua de resequedad.

 

Se engarrotan los antebrazos,

El pecho gorgorea,

Rechinan los pies con el piso,

la paciencia desespera.

 

Momentos eternos de visión borrosa,

Agitación apabullante,

Atención dispersa,

Peligro inminente.

 

Pensamientos que taladran el cráneo por dentro,

buscando salida a través de los sesos,

con la firme y sádica intención de confirmar un temor antes ilusorio.

 

Asedia las sienes cual revólver,

se encarna en el pecho,

se engancha de las costillas,

arranca las vísceras.

 

Tratar de encontrar un sentido solo enciende la caldera,

Hierve la médula,

Escurre lava de la espalda como coladera,

Se endurece colérica.

 

En lo que se calla y lo que se dice,

La lucha sin cuartel es lo que se vive,

Se tiembla,

se huye despavorido sin tener a donde ir,

Se vela con desasosiego siendo testigo del inminente fin.

 

-Ulises García

sábado, 11 de abril de 2020

Ojos entreabiertos

Mi realidad se nubla.

Mis pestañas son el horizonte.

Mi cuerpo se dispone a flotar en una cama que simula ser océano.

Mis parpados dibujan la línea divisoria entre lo real y lo que se me escapa.

Mis pupilas son el faro que se dilata cual tiempo en caída libre desde una lámpara.

Mi retina sólo proyecta filmes de escaso presupuesto, descoloridas; en escala de grises.

Los fotones me desequilibran, ya no puedo hacer ejercicios en zigzag entre conos ni usando bastón.

Se desvanece la imagen delante de mí, su composición se resquebraja y da al tono mismo una apariencia similar a un espejismo.

Escribo cada vez más y veo cada vez menos, mi humor cambia sin previo aviso, se diluye en las letras que cierran los renglones en un sueño aún en puntos suspensivos.

La lógica escurre por los dedos de Morfeo, se forman charcos opacos que reflejan un arcoíris que agoniza, el cauce fluye y me toca ser barquero sin dinero y sólo espero no quedar encerrado en este infinito bucle.

-Ulises García

Incuestionamientos

Los signos tienen un sentido, Las preguntas un propósito, Las dudas un misterio, Los adivinos un secreto. Hay que empezar a pensar y a cuest...