miércoles, 14 de marzo de 2018

Hoy volví a escribir. 0



Hoy volví a escribir… Fuera de cualquier guion, largo o corto. He vuelto a ingerirlo todo, como aperitivo los acentos, las palabras se sazonan en el plato fuerte y como postre, unos amplios puntos suspensivos para no darse abasto.
Hoy volví a escribir y los ingredientes no los defino con total certeza, futilidad o trascendencia, quizá ambas, dependiendo el paladar. Adicción o abstinencia, quizá ambas, dependiendo el hambre. Amor o desamor, quizá ambas, dependiendo la cocina.
¿Una u otra? ¿Ambas? ¿Ninguna?
Hoy volví a escribir y siento estrellas binarias en donde se supone que debería haber un estómago, en fin, paralelismo por doquier, la sal y la pimienta en el mismo recipiente, esperando a ser vertido en un sartén rebosante de agua y aceite.
¿Es tan complicado lograr la certeza?
Hoy volví a escribir y extrañamente sí, no sé cocinar siquiera un huevo revuelto y dentro de mi ignorancia y de lo incierto que pueda llegar a ser el número 2, naturalmente sí, los caminos abundan, por lo menos en cantidad. La certeza es evasiva, un camino se pierde en el principio de otro y el fin como principio, premia de sobremanera la dicotomía, sorpresivamente sí, la comida se pierde en las palabras y el sentido del texto en la saciedad.
Hoy volví a escribir y de cualquier receta puede salir tinta, humo, fuego, sudor, lágrimas, decepción o innovación, sin importar el comensal, uno nunca tendrá enteramente la certeza de si el camino en el que se encuentra es el correcto o no, de las porciones, de los ingredientes, de los gustos de las personas y es entonces, donde yo me encuentro y me pierdo a la vez…
Hoy volví a escribir, como antes, como todos los días, como nunca, como oficio, como gusto, como abrazo gravitacional, como Juan, como revolución cubana, como Stephen Hawking, como analfabeta, como cocinero de la fondita de la esquina, como Levon Aronian, como un niño con una paleta, como bola 8. Si no conozco siquiera la certeza, ¿Qué sé yo sobre cómo o por qué he vuelto a escribir?
Hoy volví a escribir debido al hambre, al recetario vacío, a los ingredientes en mis manos y al servicio de la cocina literaria.
Hoy, reverenciando las letras, escalando la libertad y desempolvando las pestañas puedo decir, con esa tan evasiva y total certeza que, todos los días, como hoy, volveré a comer, a dormir, a soñar, a sentir asco, a repetirme que “hoy volví a vivir” e incluso más que eso,  que “hoy volví a cocinar” y aún más que eso, quiero repetir, una y otra vez, sin importar lo extraño que parezca que hoy, “volví a escribir”.
-Ulises García.

1 comentario:

  1. La parte de "hoy volví a escribir y siento estrellas binarias en donde se supone que debería haber un estómago" es sublime.
    Me suscribo a este blog, sigue volviendo a escribir, chavo.

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