sábado, 12 de enero de 2019

El origen de la vida.

-Manuel Espinoza.



En los amaneceres del universo, antes de todo. Las estrellas eran los cuerpos astrales dominantes, regían cada sistema planetario. Los planetas fueron creados por las estrellas y por esta razón, los planetas debían rendirle tributo a sus estrellas. Debían girar alrededor de estas por la eternidad.

La estrella llamada “Sol”, era la más poderosa de todas, pues fue la primera en ser creada por el “Gran Arquitecto Creador de Todo”. El sol dominaba sus planetas con firmeza, pero le preocupaba un planeta en particular llamado “Tierra”. 

Tierra era un planeta rebelde e insolente, pues no aceptaba del todo que el Sol dominará los planetas. La Tierra quería brillar como el Sol, de tan solo imaginarlo, ella, se emocionaba pues pensaba que el brillo de las estrellas era lo que hacía hermoso al universo. A Tierra no le gustaba la idea de que solo las estrellas pudieran brillar, ella supo de un planeta lejano que logró salir de la órbita de su estrella, lo que ocasionó que este planeta brillara libremente por el universo. 

Tierra sabía que si quería brillar necesitaba salir de la órbita del Sol, lo cual solo se podía hacer si el Sol lo permitía. Un día la Tierra empezó a planear una manera de salirse de su órbita sin que el Sol se diera cuenta

Tierra sabía que intentar abandonar el sistema solar era muy peligroso, pues cuando el sistema solar aún era joven, un planeta llamado Xeolo trato de saltar fuera de la órbita del Sol, justo cuando estaba apunto de saltar, Sol, se dio cuenta y castigo de la peor manera posible a Xeolo. 

Destruyó a Xeolo sin pensarlo, haciendo de ese inmenso planeta, un montón de escombros y piedras que girarían para siempre alrededor del Sol, a manera de recordatorio para los demás planetas de lo que les puede pasar si deciden retar la autoridad de la estrella. El Sol, al descubrir lo que la Tierra estaba planeando, decidió ponerle un guardia que la vigilaría por la eternidad, a este guardia le llamó Luna y su propósito era el de impedir que la Tierra saliera de su órbita.

Así pasaron miles de años y la Tierra, cada vez más desesperada por brillar, decidió idear un nuevo plan. El nuevo plan, consistía en esperar a que hubiera un eclipse solar, así mientras el Sol no podía ver, la Tierra trataría de escapar. Pasaron otros miles de años y la Tierra en ese periodo de tiempo, se comportó de muy buena manera con el Sol. 

Tierra disimulaba y decía que ya no quería brillar, que seguiría en la órbita del Sol por la eternidad sin disgustarse nunca más. El Sol le creyó y como manera de premiar el buen comportamiento de la Tierra, le otorgó el don de “La Vida”. Siendo así el único planeta del Universo con vida. A Tierra no le importó tener el don de la vida y su plan de escape durante el eclipse, seguía en pie. 

El día del eclipse finalmente llegó y la Tierra estaba preparada. Así que cuando la Luna bloqueó la mirada del Sol, la Tierra dio un gran salto y siguió moviéndose hasta llegar al borde de la órbita. Justo antes de dar el último salto hacia la libertad, Sol se dio cuenta de lo que la Tierra estaba haciendo, esto provocó un gran enojo en el. 

Esta vez el castigo no sería la destrucción repentina de la Tierra, sino que sería algo mucho peor. 

Movió a la Tierra otra vez dentro de su órbita, Sol estaba decidido a castigar de manera severa a Tierra. Sol maldijo a la Tierra con la maldición del “Humano”, el Sol le dijo a la tierra “Esta maldición es única, es un cáncer que te destruirá poco a poco, desde dentro hacia fuera. El Humano consumirá tu esencia de manera desmedida provocando así tu muerte, después de eso no quedarán más mares azules, esos que tanto presumías, desaparecerá el verde de tus selvas y bosques. Tu sabes que yo no doy segundas oportunidades, sabías que ahora el castigo ya no te afectaría solamente a ti sino también a los seres que te habitan, pero no te importó. Tu manera de despreciar la vida será tu perdición, no serás más que una bola de tierra desértica orbitando por la eternidad.”











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