jueves, 14 de junio de 2018

Rojo ardiente.

Janeth Plazola. 

Nos enseñan a amar en tonos neutros. Nos enseñan que un amor completo asusta, sofoca, ahoga. Nos enseñan que entre menos interés, más van a arrastrarse a nosotros. Mantenemos a nuestros amores de rodillas para que así nunca nos vean por completo, aprendemos que lo que no vemos no hace daño. Los mantenemos arrastrándose a nuestros talones, tratando de levantarse para llegar a nuestra boca y ver si detrás de nuestros labios es donde escondemos el amor.

Pero la manera en la que yo aprendí a amar fue en tonos de rojo. Aprendí a amar como la piel que ha sido exfoliada con una piedra por demasiado tiempo. No te das cuenta de que duele hasta que ha pasado. Y cada palabra que me tocó fue tan honesta que quemó, pero por dios, fue hermoso. Aprendí a amar en Para Siempres, no podía ver el final hasta que me golpeaba en la cara. Aprendí a amar en el medio de un incendio. Cada palabra fue gritada, cada paso imprudente, casi corriendo. Y tal vez solo fuimos un edificio quemándose, esperando el colapso. Pero juntos aprendimos cómo amar manteniéndonos de pie. Aprendimos a amar con nuestras bocas abiertas y el amor desbordando de ellas.

Todo es cenizas ahora, pero nunca nos arrodillamos. Aún le doy a todos los que amo una parte de mí, todo lo bueno y todo lo malo. Repaso el amor con mis amores, les pido que desaprendan lo que les han dicho, les recuerdo que cuando aprendes que si te importa eres débil, olvidas que eso te vuelve solitario. Pero aún espero a alguien que deje de alejarse, que deje de intentar quedarse para que sea yo quien haga todo el trabajo o para asegurarse que que siempre lo siga un paso atrás.

Algunas personas no pueden aprender. Déjalas que ardan y se conviertan en cenizas. Encuentra a alguien que te ame aún cuando estés en llamas.

1 comentario:

Incuestionamientos

Los signos tienen un sentido, Las preguntas un propósito, Las dudas un misterio, Los adivinos un secreto. Hay que empezar a pensar y a cuest...