Desde chico siempre fui alguien que se mantuvo en su zona segura, en su capsula, en su rutina. Los mismos gustos, el mismo tipo de pareja, las mismas pasiones; y luego llegaste tú y...
Eras todo lo opuesto a mi, eras todo lo que detestaba.
Eras un cigarro, el humo, la que fumaba,
yo la expresión de rechazo de una señora que se persignaba.
Eras verano, gafas de sol y el pelo suelto que jamás se acomodaba, yo el puto frío, algo borroso, la densa niebla que la vista nublaba.
Eras una sonrisa, coqueteos, mejillas rosas, pasión que avanzaba, yo un monton de nervios, sudor, temor que ahogaba.
La verdad es que...
Eras todo lo que siempre evite y al instante rechazaba.
¿Quién iba a pensar que en ti encontraría todo lo que necesitaba?
Ese balance de los opuestos, la combinación perfecta, la pieza que faltaba.
Y fuimos noches, y fuimos días, y nos quisimos, y nunca fuimos todo y siempre fuimos nada.
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