Un
día nos despertamos y nadie pudo seguir diciendo la verdad.
Le
digo a la empleada de la cafetería que lo hizo perfecto, ella dice "espero
que tengas un lindo día". Pienso en ti y le pongo dos cucharadas de azúcar
a mi bebida cuando nadie me ve. Voy al trabajo y le digo a mi jefe que llegué
tarde porque el tráfico estaba de locos, él dice, "me importa por lo que has
tenido que pasar". Pienso en el aroma que dejas en mi almohada.
La
persona en el cubículo de al lado me pregunta "¿Viste las noticias?"
y digo "sí", y luego cuando no me está viendo, las busco en Google. A
través de los títulos, el pánico se expande. Nadie puede hablar de algo más
excepto de mentiras en ese momento, pero al menos internet funciona así que
podemos estar seguros de los números, dios bendiga la economía. Te mando el
link, y uno acerca de gatos. Espero que donde estés, te haya hecho reír.
Para
el almuerzo el interno me pregunta qué quiero, digo, "una ensalada"
en vez de "un subway grande". Después me pregunta cómo está mi
comida, digo, "¡muy buena!" él dice, "realmente luces más
delgada estos días", yo digo, "eso es muy amable de tu parte".
Él dice, "¿Viste las noticias?" y yo digo "no". Pienso en
la manera en que tu cabello se ve contra el sol. Pienso en tu cuerpo junto al
mío mientras dormimos. Pienso en cómo has estado distante últimamente, cómo he
estado haciendo todo en mi poder para mantenerte a mi lado. Me destruiría por
ti.
Durante
la última reunión del día, una mujer se inclina y dice, "hiciste un buen
trabajo en esta presentación", mi jefe dice, "prepárate para un gran
ascenso" y el chico interno dice, "de verdad, te ves más delgada en
este instante". Pienso en ti para no volverme loca.
Más
tarde le muestro a alguien el regalo que ordené para ti en Amazon, ella dice,
"es encantador", cancelo la orden. Te compraré algo mejor.
En
el camino a casa alguien grita, "¡Te ves bien hoy!" y mi corazón se
estremece. Y pienso en ti, en lo que diré, o cómo puedo decir las cosas en la
manera correcta, cómo sonará la mentira cuando salga de mi boca.
Cuando
llego a casa, manos temblando, el corazón sacudiéndose, te llamo. Digo,
"te odio", porque esa es la cosa más alejada de la verdad. Cada hueso
en mi cuerpo lo sabe, también.
Después
de un largo rato, me contestas, "oh cariño", un largo suspiro,
"te amo".
Por: @janethplazola
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